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Cirugía del cáncer de pulmón a través de una única incisión

La cirugía “single-incision VATS” en cáncer de pulmón, o cirugía a través de una única incisión, no es el futuro, sino el presente, y favorece un postoperatorio mucho menos doloroso para el paciente, facilitando la recuperación.
 
El cáncer de pulmón constituye el tumor maligno más frecuente y el que más muertes por cáncer causa cada año a nivel mundial. De ahí radica la importancia de lograr avances en el conocimiento de esta enfermedad, así como en su diagnóstico precoz, con la intención de proporcionar el mejor tratamiento posible y mejorar la calidad de vida del paciente.
 
El cáncer de pulmón es una enfermedad severa, cuyo principal factor de riesgo continúa siendo actualmente el tabaquismo, si bien es cierto que existen casos de cáncer de pulmón en los que el paciente no ha tenido exposición primaria al tabaco. Es necesario recordar que esta patología, al igual que cualquier otra neoplasia maligna, presenta un importante componente genético que condiciona una amplia variabilidad de subtipos.
 
El tratamiento del cáncer de pulmón en las fases más avanzadas, cuando el tumor se encuentra extendido a los ganglios linfáticos o a otros órganos, consiste en la administración de quimioterapia y/o radioterapia, así como la utilización de nuevos agentes terapéuticos biológicos del tipo de anticuerpos monoclonales. Lamentablemente, estos avances, aún no han logrado incrementar del modo deseado la supervivencia de estos pacientes en fase avanzada.
 
En los tumores que se encuentran en una fase inicial, la cirugía constituye la opción de tratamiento con mejores resultados, siendo necesario, como mínimo, la extirpación de los lóbulos pulmonares donde se aloja el tumor (divisiones anatómicas del pulmón), o incluso de pulmones enteros, así como los ganglios linfáticos que rodean el pulmón, pues éstos constituyen una de las principales vías de extensión del mismo.
 
La innovación y el progreso han llegado a las intervenciones quirúrgicas, con el desarrollo de la “cirugía torácica videoasistida o VATS”. Hasta hace escasos años, la cirugía del cáncer de pulmón consistía en la realización de grandes incisiones de entre 25 y 30 cm (toracotomía), traccionando de las costillas mediante aparatosos separadores metálicos que producían un dolor importante, así como otras secuelas y complicaciones tras la operación, en relación a la agresión que supone para el paciente, afectando su calidad de vida. Este abordaje  ha quedado limitado, a casos complejos en los que el tumor invade estructuras vecinas o tumores de enorme tamaño.
 
La cirugía torácica videoasistida o VATS, consiste en la extirpación de lóbulos donde se alojan los cánceres o incluso pulmones enteros mediante dos o tres pequeñas incisiones en la pared torácica (la mayor de 5 cm) a través de las cuales los cirujanos introducen una cámara y el instrumental específico para llevar a cabo la operación. De este modo se evita la enorme agresión de las incisiones antiguas, se reducen las complicaciones, mejoran los resultados estéticos y el paciente se recupera de modo más precoz y con mucho menos dolor a sus actividades cotidianas, incluyendo el ámbito laboral. El objetivo es realizar la misma intervención con la menor agresión posible.
 
En un esfuerzo por seguir avanzando por la senda de la mínima invasión y la mínima agresión para el paciente, hemos ido eliminando las incisiones accesorias; de este modo, se realiza la misma intervención para extirpar un lóbulo pulmonar, mediante una única incisión de 4 cm, en la que no se realiza separación de las costillas. Las ventajas de este abordaje son varias, especialmente la reducción del dolor al ser capaces de realizar la intervención afectando únicamente un espacio entre costillas. Los pacientes refieren mínimo dolor en el postoperatorio, y éste, es ocasionado principalmente por el drenaje que llevan las primeras 24-48 horas y que luego es retirado. Posteriormente, analgésicos básicos son suficientes para controlar el dolor en casa.
 
Esta técnica permite reducir tiempos operatorios, disminuir la estancia hospitalaria global, así como la necesidad de analgésicos por el escaso dolor que produce.
 
Con ello pretendemos que el paciente sufra la menor agresión quirúrgica posible, y sea capaz de normalizar su vida habitual de modo precoz, disminuyendo así el sufrimiento y malestar derivado de una cirugía de envergadura como la cirugía torácica, logrando óptimos resultados estéticos .
 
En la era de la tecnología y de la mínima invasión, ofrecemos un nuevo concepto de cirugía torácica sólo disponible en centros de alto nivel.
 

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